agosto 16, 2019

SIN RETORNO

EDITORIAL DE FECHA 2 DE AGOSTO DE 2019

SIN RETORNO

El 4 de Enero de 2019 redactamos un editorial llamado "La peor crisis de la historia  argentina", y en esos renglones pese a detallar una panorama desolador a nivel macro y micro económico dejamos la puerta abierta para la esperanza, sentíamos que estaba a tiempo este gobierno para ajustar las velas al menos para evitar la colisión. 
No lo hizo, sino que además estamos mucho peor que en Enero, las distorsiones permanecen, la inflación solo baja de manera estacional, los precios y tarifas están contenidas electoramente de la misma manera que el tipo de cambio vale una ridiculez a pura emisión de Leliqs generando un déficit fiscal y quasi fiscal récord.

Las cartas están jugadas, gane quien gane ya sabemos lo que nos espera, una crisis histórica.
Argentina es un enfermo diabético que nunca tomó en serio su enfermedad, la subestimó, buscó atajos o no se animó a afrontarla, de quien gane dependerá que extremidad habrá que amputar primero para pararla. 

Pero ya no alcanza la insulina emisión, la medicación ya no surte efecto, será la hora de la verdad.

Y si llegara a ganar Mauricio Macri, con la debilidad política que lo hará, lo mejor que podemos esperar es que pueda terminar su mandato y poner los huevos para hacer la tortilla que se negó durante cuatro años a realizar.

Es triste decirlo, pero lo que viene sin consenso no es para tibios, y el Peronismo es el único partido que se reinventa y supo mantener su aparato, con sus virtudes y enormes defectos.

La semana entrante no habrá editorial, nos vamos a auto imponer una veda electoral para no influir sobre ni tan siquiera un lector.

Pero los párrafos que siguen tenga en cuenta que datan de Enero, en estos siete meses el estado de cosas están aún peor.

Descomposición es el acto y consecuencia de descomponer o descomponerse; es decir, de generar desorden, segmentar las partes de un compuesto, averiar, entrar en estado de putrefacción o perder el estado saludable.

Desde 1950 por lo menos hasta la fecha nuestro país ha pasado por distintos gobiernos democráticos y de facto, todos y cada uno han colaborado activamente para llegar a ser lo que somos en la actualidad, un país en proceso de descomposición.

A su turno y por distintas razones como el populismo, asistencialismo, el afán de mantener el poder, disimular la corrupción y devolución de favores a quienes ayudaron a financiar sus campañas han agotado la capacidad de regeneración de los distintos tejidos que componen una Nación, ya sean social, cultural, productivo, empresario entre otros.

Sin darnos cuenta que los recursos son finitos, las gestiones que padecimos a través de estos años los han despilfarrado con una total falta de escrúpulos so pretexto de generar Justicia Social, Corregir la Desigualdad, Reorganización Nacional, Revolución Productiva, Pobreza Cero y otros tantos slogans vacíos de contenido digna de ser tildados a todos de Traidores a la Patria.

LLegamos al 2019 con un nivel de  endeudamiento del 97% de Producto Interno Bruto, con una presión tributaria récord pero que además no es posible seguir incrementándola, pobreza estructural del 30%, tasas de interés del 60% con una inflación del 48% y tipo de cambio atrasado, el ANSES quebrado, el Banco de la Nación Argentina vaciado, la población económicamente activa asfixiada por deudas y créditos hipotecarios impagables, el Riesgo País en 700 puntos básicos, los mercados de deuda cerrados y a merced del Fondo Monetario Internacional, desempleo creciente al igual que los concursos y quiebras.

A este diagnóstico debemos agregarle que la economía está estancada, la cadena de pagos cortada y que un 25% de la población mantiene con sus consumos e impuestos al restante 75%, estos últimos compuesto de Jubilados no aportantes, planes sociales de toda índole, desempleados y economía informal.

Como agravante seguimos sin estar radarizados y solamente se ha logrado controlar apenas al Narcotráfico ya instalado que dicen combatirlo como lo hacía el célebre Juez Cruciani, un kilito aquí, otro mas allá y mil toneladas que pasan volando.     

Otra vez nos caímos del mundo, pero hasta ahora siempre hemos logrado levantarnos o en rigor de verdad rebotar por algunos años de bonanza y bienestar artificial logrado a través de lo que se ha venido haciendo hasta la actualidad, un poquito de inflación, un poquito de licuación vía depreciación del tipo de cambio, algún bono estilo 9 de Julio, patriótico, bonex,  lebacs, leliqs, apropiándose de los depósitos de la gente o simplemente anunciando un "siempre último blanqueo" para luego caerles con más impuestos.

Pero detrás de cada uno de estos actos irresponsables siempre había un slogan para justificarse: Hay que pasar el invierno. Somos Derechos y Humanos. Economía de Guerra. Cirugía Mayor sin anestesia y la lista sería interminable.

Pero sabe una cosa estimado lector, se nos acabaron las balas de plata, la descomposición ingresó en un estado irreversible y ya no quedan alternativas, la única para poder salir de este proceso final es amputar todas las partes que sean necesarias para que la infección no se termine por comer la totalidad de los tejidos. Y eso absolutamente ninguno de los políticos que tienen chances de acceder al sillón de Rivadavia lo quiere hacer y además no lo puede hacer sin un gran consenso nacional.

Es por eso entonces que nos encaminamos hacia la Peor Crisis de la Historia Argentina, porque se acabaron los recursos y se esfumó la credibilidad. 

A partir de Febrero el dinero vuelve al sistema y con él la incertidumbre económica y política. Y Usted bien sabe que el órgano mas sensible del cuerpo humano es el bolsillo, en consecuencia los hechos rápidamente se van a precipitar dando por concluida esta calma y algunos días de euforia en los mercados que el ciudadano de a pie no sabe que se arman este tipo de movimientos para salir de los activos de riesgo y aprovechar la distracción de la gente para acumular dólares a precio vil como el actual. 
Luego de la distracción pasaremos a la preocupación general, caos social en las calles por mas flanes o mejores paritarias y el inversor en Plazo Fijo que soportó estoicamente que lo graven con una nueva "renta financiera" no va soportar ver licuarse su dinero con el tipo de cambio siendo noticia todos los días y marcando nuevos máximos.

Se acabaron los recursos simples, ya no queda espacio, y ahora lo sostenemos desde el punto de vista estrictamente económico académico, parar la crisis 2019/2020 sin varias amputaciones es imposible. Todos lo equipos económicos de los diferentes partidos políticos lo saben incluido el oficialismo, pero jamás escuchará a nadie manifestarlo en público.

En consecuencia, lo que no haga la Administración gobernante lo hará el mercado, y el mercado es Usted, los agentes económicos, Yo, todos nosotros somos el mercado que luchará por no perder sus ahorros y/o fuentes de trabajo. Y es aquí cuando tronará el escarmiento y el célebre 2001 habrá sido en comparación tan solo un simulacro.

Pero queda una esperanza, permítame mantener la ilusión que uno de estos días el Presidente Mauricio Macri queme las naves y a lo Pirro una mañana anuncie el despido de todo su Gabinete y su monje negro Duran Barba, llama a su amigo Carlos Melconian, pone en marcha un plan económico integral y eleve al Congreso la Reforma Laboral y la Reforma Tributaria y las inevitables amputaciones se logren realizar de forma ordenada aunque le cueste pasar los próximos cuatro años en Los Abrojos disfrutando a su familia.
Sr. Presidente lo invito a que se quite las bermudas y las crocs; se pongan los pantalones largos y salga con los tapones de punta antes de que sea muy tarde.

agosto 02, 2019

"LA YEGUA Y EL GATO SON PINDONGA Y CUCHUFLITO"

EDITORIAL DE FECHA 26 DE JULIO DE 2019

"LA YEGUA Y EL GATO SON PINDONGA Y CUCHUFLITO"

Cristina Fernández los de un bando la descalifican como "La Yegua", y del otro a Mauricio Macri con el famoso "Gato"; sin embargo en algo ambos bandos son consecuentes, hacen todo lo posible por mantener una Argentina dividida y en estado de permanente enfrentamiento.

Macri tuvo que a recurrir a un peronista y ex kirchnerista como Pichetto para intentar sumar votos.
Cristina Fernández hizo lo propio con Alberto Fernández.
En ambos casos los que ahora acompañan las fórmulas fueron fervientes críticos de sus actuales compañeros, otro síntoma del extravío en el que está sumida la política local.

Pero también Cristina y Mauricio tienen algo en común y es que son "pianta votos" 
María Eugenia Vidal de haber desdoblado la elección en Provincia de Buenos Aires no hubiera tenido ningún problema para revalidar su título de Gobernadora, pero colgada de la boleta de Macri y Pichetto hasta puso un duda su primer puesto en el resultado de le elección.
Alberto Fernández, si acaso Cristina diera un paso al costado, y legalmente lo puede hacer aún seguramente ganaría en primera vuelta con el Peronismo enconlumnado detrás de su figura, sin embargo de mantenerse inalterable la dupla Fernández Bis el miedo a CFK, su hijo y la Cámpora les juega en contra para el desencantado que votó a Macri dos veces.

De algo podemos estar seguros, en Octubre el que gane lo hará por poco y pese a una eventual segunda vuelta las Cámaras de Senadores y Diputados se arman en Octubre, dato para nada menor.

Entonces, sin mayoría en el Poder Legislativo qué Gobierno sería más débil..? El de Juntos por el Cambio o el de Todos ? 
Sin ninguna duda, para llevar adelante las reformas que inevitablemente deberán hacerse en materia laboral, previsional, tributaria y ajuste del gasto público el más débil será un eventual segundo mandato de Mauricio Macri, medidas que para muchos las catalogan de derecha harán que además de revalidar el cargo de Presidente, Macri sea más "Gato" que nunca. 

Si Fernández bis asumen el Poder político la cuestión sería diferente, de la misma manera que cuando CFK presidía la Argentina tenía un discurso de izquierda pero gobernaba para la derecha (bancos y empresarios), las reformas de derecha subidas al caballo de la marchita y el apoyo de los sindicatos sería mas sencillo se plasmarlas en la realidad.

Está claro que la cuestión se define entre Pindonga y Cuchuflito, los que bregan por una tercera opción ya han perdido las esperanzas, ninguna reúne suficiente voluntades. Tenemos un Lavagna que pareciera haberse dado cuenta que es mejor no ganar o ni siquiera intentarlo, de economía sabe y conoce que vamos a vivir la peor crisis de la historia.
Espert es un candidato televisivo sin estructura y con propuestas muy interesantes pero impracticables salvo que obtenga el 80% en primera vuelta.
A Gomez Centurión no le alcanza la comunidad evangélica y su prédica pro vida para juntar masa crítica.

Pindonga dejó al país en llamas, dividido, enfermo de populismo, cerrados al mundo, creó un estado de bienestar artificial e insustentable en el largo plazo, y con graves acusaciones de corrupción.

Cuchuflito en materia económica no hizo "una bien" y además estamos endeudados hasta la médula y con una deuda histórica con el FMI, emitió bonos de todos colores y generó un déficit fiscal y cuasi fiscal sin precedentes históricos.

Y no se puede agradecer que con nuestro dinero hagan obras y las terminen de la misma manera que no se le agradece a un cajero automático cuando con nuestra tarjeta nos entrega nuestro dinero, simplemente cumple con el mandato que se les otorgó.

La moneda está en al aire, los mercados aprovechan una buena encuesta a favor de Macri para vender, desarmar carry trade y comprar dólares baratos con la salida que les brinda el FMI porque saben de la debilidad futura en caso de ganar. 
Y cuando las encuestas son desfavorables cierran volumen y tratan de mantener precios para esperar una nueva que lo favorezca y puedan seguir con el desarme y fuga de divisas.

La memoria inmunológica ya se activó para el inversor de Plazo Fijo y la demanda de dólares crece a diario, de ahí la firmeza del Dolar Mayorista y su camino hacia los $ 52.- primero, $57.- después y $62.- post P.A.S.O., pero la historia recién empieza. 

Las elecciones son el árbol, detrás está el bosque plagado de problemas, distorsiones, atrasos tarifarios, inflación reprimida, y una deuda impagable que sin reformas de fondo y dolorosas como nunca tuvo que hacerse en Argentina nos encaminan a un Default y hasta seríamos capaces de hacer quebrar al mismísimo FMI.

La respuesta a los enigmas no las va encontrar en ninguna radio y canal de televisión, todos están en modo campaña para uno u otro casi mas a pleno que los mismos candidatos, no está en juego la República si pierde uno, ni seremos Suiza si gana otro. 

La demagogia del Teorema de Baglini se termina cuando al que le toque sentarse en el sillón de Rivadavia deba tomar decisiones de estado. No es para asustarse, sino para prepararse para vivir una tormenta histórica sea quien fuere el ganador.   

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