noviembre 18, 2021

Anarquía hasta Abril de 2022

La derrota para el Peronismo/Kirchnerismo, pese a lo que muchos opinan fue catastrófica, tal lo manifestó en su carta bomba posterior a las primarias Cristina Fernández, haber perdido el quorum en el Senado con la necesidad de tener que negociar no solamente con la oposición sino también con el interbloque de cuatro senadores que preside Diego Bossio la ponen en una situación de debilidad como nunca antes.

De Coalición arrasadora, pasó a tener simplemente la fuerza de un partido vecinal en apenas una parte de la inmensa Provincia de Buenos Aires, la Matanza.

Las demás provincias donde resultó victoriosa tienen sus feudos, los Insfran y compañía van para donde el viento sople, ellos tienen como objetivo mantener su poder personal mas allá del partido al que pertenecen.

La marcha del Miércoles no fue otra cosa que una muestra más de la debilidad post resultado electoral, los gordos de la CGT temen por sus Obras Sociales y las reformas en el campo laboral que tarde o temprano durante 2022 con el nueva composición de la Cámara se van a tratar.

Los movimientos sociales que participaron pelean por mantener el poder sobre sus bases, al clientelismo hoy los disfrazan con un discurso pro trabajo, pero con trabajo ellos no tienen razón de ser.

La Cámpora, apenas si participó, la gran perdedora de la mano de Cristina Fernández y la designación a dedo de los candidatos que los llevaron a la catástrofe que siete de cada diez personas repudien a la coalición gobernante.

La situación macroeconómica está cada día un poco peor, si bien rebotan algunos sectores la inflación con cada nuevo impuesto y nuevo aumento se encamina hacia la espiralización, lenta pero segura.

El acuerdo con el FMI es un quimera, con o sin plan Plurianual, el acuerdo no se dará mientras este Gobierno Pato Rengo esté a cargo de llevar adelante las negociaciones.

Por supuesto que la Oposición pese a lo que manifiestan en los medios tienen la decisión tomada de no hacer absolutamente nada en conjunto con el oficialismo.

Conforme avancen las semanas vamos a ver a una oposición organizada y preparada para definir recién en 2023 las distintas candidaturas, en 2022 van a dedicarse a consolidar los votos obtenidos legislando y penetrando en los sectores donde el Peronismo aún tiene de rehenes a muchos votantes.

El grave problema radica dentro del oficialismo, ya no es una hoguera de vanidades sino que el resultado aceleró la huida hacia adelante de los referentes, Massa cada vez que puede trata de mostrarse como el moderado presidenciable y el silencio de Cristina y los referentes de la Cámpora es el repliegue previo al contraataque a la zona de flotación de Alberto, un mediocre, sino el más mediocre presidente que tuvo nuestro país hasta ahora, con su irremontable pérdida de imagen positiva y con credibilidad cero. 

En el Peronismo de la marcha buscan mantener los derechos adquiridos mientras que en Instituto Patria ya están pensando la forma de generar la salida elegante de Alberto y que Cristina radicalizada como nunca antes ir por los sobreseimientos de sus causa judiciales.

Hasta ahora y con apenas cuatros días pasadas las elecciones la guerra es silenciosa, pero está desatada.

A esa guerra debemos sumar a un actor que va a jugar un papel importante los próximos meses de cara a fin del año, los movimientos sociales no alineados, el partido obrero y demás grupos piqueteros que ven como se le licuan sus planes y como la pobreza les hace perder también poder a sus punteros.

Hoy podemos hablar claramente de un vacío de poder, la nueva Cámara de Diputados y Senadores hasta Marzo de 2022 no se pondrá a trabajar.

Entonces lo que veremos por lo pronto será más de lo mismo, mayores regulaciones, apriete a medios de comunicación y empresarios, negación de la única causa de la inflación, algunas medidas aisladas y la presentación de un plan al que no le va a creer ni el mismo Guzman, que dicho sea de paso, será ese plan nonato el que lo eyecte del Ministerio de Economía.

Los datos empíricos en términos de reservas del BCRA, los intereses mensuales que deben pagarse (emitirse) por la bola de nieve llamada Leliqs son los principales problemas y los más acuciantes, descontado el default hasta por los mismos funcionarios del FMI, es un tema que hasta ellos han asumido que se deberá esperar para acordar. 

Algún economista esta semana ha dicho que un dólar de $200.- es caro, yo lo invitaría a que venda los suyos en tal caso y demuestre con el ejemplo la seguridad de su opinión, para nosotros y en función del escenario que se nos viene encima diríamos que no solo queda barato sino que es un gran precio de compra para al menos intentar no perder frente a la inflación que en Diciembre ingresará en un proceso de aceleración dinámica de proporciones.

Terminado el proceso electoral, la situación nunca quedó mejor armada para que seamos protagonistas de la suma de todas las crisis que ha vivido nuestro país.

1974....2021 Inevitable sincerar precios y tarifas

1989....2021/2022 Hiperinflación consecuencia del anterior.

2001....2021  Caos social hacia fin de año.

Hoy tenemos un Presidente devaluado, una Vicepresidente en silencio, un Congreso que ya no va a sentarse a legislar y una oposición preocupada en sus temas. Dicho de manera más sencilla, Argentina ha ingresado en un proceso anárquico al menos hasta Abril del 2022, un período eterno.




octubre 25, 2021

Cuando el final es tan sólo el comienzo

En apenas veinte días la República Argentina, si finalmente las encuestas confirman el resultado de las primarias, comenzará una nueva etapa, la primera reacción será de una alegría generalizada entre quienes bregamos por el sentido común, pero va a durar tan solo 24 horas, al día después de mañana deberemos sumarle la crisis de gobernabilidad a la económica y social.

Las tres facciones que gobiernan van a querer desmarcarse de la derrota, el Presidente será un Pato Rengo sin precedentes a dos años de terminar su mandato, la Vice perdiendo hasta en su núcleo duro y ya sin quorum en el Senado verá muy lejano su anhelo de impunidad y fiel a su personalidad intentará huir hacia adelante, la radicalización, mientras que el acuerdista Massa se irá probando el traje de la transición.

La oposición conoce muy bien los artículos de la Constitución Nacional, no va a forzar ninguna salida anticipada, además dentro de su propia coalición hay batallas por resolver de caras a un gobierno a partir de 2023.

No habrá vacío de poder sino de gobernabilidad, vacío de confianza y credibilidad, y el consecuente alejamiento de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Esto último va a generar un huida aún mas masiva del peso argentino, la corrida bancaria hasta quizá, cuando el dólar libre supere la barrera psicológica de los $200.- no espere siquiera al resultado electoral, la espiralización de la inflación será una consecuencia lógica que a nadie debería sorprender.

El primer damnificado de una inflación desbocada es el que menos tiene, los movimientos sociales van a ganar las calles a diario, el malestar correrá como reguero de pólvora y con tan sólo una chispa la explosión social no se hará esperar, y quizá se lleve puesto a parte de este gobierno, Massa ya no se probaría el traje sino la altura del sillón de Rivadavia.

La enorme diferencia con otras crisis que ha vivido Argentina es que generaban finalmente lo que hoy ya padece nuestro país, la mitad de la población pobre, un tercio en la indigencia, nueve millones de empleos informales y caída del salarios y jubilaciones en términos reales. 

Desde este contexto en que partimos hoy es que esta nueva crisis será la mas grave desde 1810.

Toda crisis consta de tres estadios, contención, estabilización y sentar las bases para el crecimiento.

Para la contención hoy NO disponemos de crédito ni tenemos chances de seguir emitiendo.

Para la estabilización se debe eliminar todo tipo de cepo sobre la actividad económica, corregir la distorsión de precios relativos, sincerar tarifas y tipo de cambio. Y dada la represión de estas variables, aquí es donde nos enfrentamos al inevitable Rodrigazo 2.0

Es decir que para contener y estabilizar la inevitable crisis la única salida es con un shock. Y en economía se puede evitar todo menos las consecuencias.

Las consecuencias en virtud del escenario descripto no tendrán precedentes históricos, será condición necesaria la grandeza de nuestra política para poder administrar 75% de Pobreza, 30% de Indigencia hasta tanto las variables se acomoden y podamos pasar al tercer estadio, sentar las bases para crecer nuevamente.

Será crucial la comunicación acerca de este proceso inevitable por el que debamos padecer y al que han sumido a nuestro país, un consenso entre todas las fuerzas políticas, exceptuando por supuesto a quienes no estén a la altura de los valores morales, básicamente el kirchnerismo; y quizá, solo quizá podamos concluir con éxito este proceso histórico y sentemos las bases para cambiar de paradigma y emprender un camino de crecimiento sostenido por décadas.




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